Febrero 28, 2012 : : Dulce Ramos (@WikiRamos) : : Animal Político
Más de la mitad de la población en México cree que se puede construir un gran país aunque la sociedad tenga valores y culturas diferentes, pero más de tres cuartas partes considera injustificable que alguien practique sus tradiciones en el país si son distintas a las nacionales. Las actitudes hacia la población inmigrante en el país están llenas de contradicciones similares a la anterior. La Encuesta Nacional Sobre Discriminación (Enadis) 2010, levantada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), deshace el mito del México hospitalario y generoso con quienes vienen de fuera, pues, cuando llegan para quedarse, los prejuicios salen a la luz y los propios migrantes se topan con el desempleo, la discriminación y la inseguridad.
Entre los mexicanos, cuatro de cada 10 cree que los derechos de los migrantes no se respetan en el país, pero al preguntar específicamente por la población que llega de Centroamérica, la proporción cambia. Cinco de cada 10 cree que los derechos de los centroamericanosse respetan algo o poco y tres de cada 10 cree que no se respetan nada.
El país está sujeto a una decena de leyes y tratados internacionales que lo obligan a proteger la dignidad, los derechos y el bienestar de los migrantes, pero eso no garantiza que los migrantes encuentren un camino libre de abusos en su paso por México. Uno de los testimonios recabados por Conapred y vertidos en los resultados de la encuesta que se presenta hoy, expone el caso de Álvaro Méndez, un guatemalteco de 32 años que intentaba llegar a Estados Unidos. Su punto de llegada fue Nuevo Laredo. “Vimos que la cosa estaba muy complicada, así que decidimos ir para Reynosa. Ahí todo está peor, porque vi cómo, entre los montes, están los Zetas golpeando a los migrantes para que suelten el dinero. Entonces nos fuimos para Anáhuac”, cuenta el hombre, quien es padre de tres hijos. Si bien el grupo con el que viajaba Álvaro había quedado a salvo de los criminales, en la carretera se topó con otro problema: El abuso de las autoridades. “Nos paró una patrulla de la policía estatal. Uno de los policías nos dijo que si llevábamos dinero se lo diéramos. Entonces él nos iba a ayudar a que los Zetas no nos registraran. Como no llevábamos suficiente dinero (…) no pudimos evitar que nos agarraran”.
Adoptar a un extranjero, pero no dejarlo seguir sus tradiciones
Las contradicciones de los mexicanos en el respeto a los derechos de los migrantes tienen múltiples caras. Por ejemplo, cuatro de cada 10 personas cree que para atender la demanda de empleo por parte de personas que vienen de otros países, el gobierno debe crear más empleo. Controlar la migración sólo sería una solución para dos de cada 10. Sin embargo, al considerar que un inmigrante se quede en una comunidad de mexicanos, siete de cada 10 personas cree que esa persona causará división entre la comunidad y casi tres de cada 10 consideran que dividirá mucho al grupo. Cabe señalar que la proporción de personas que creen que los migrantes causan división, cae a una de cada 10 en zonas fronterizas como Tijuana, Tenosique, Tapachula y Ciudad Juárez. Las contradicciones siguen. Casi seis de cada 10 aceptaría que en su casa viviese un extranjero, pero siete de cada 10 cree injustificable que esa persona siga con sus tradiciones y las practique si vive en México. A pesar de ello, siete de cada 10 cree que es muy positivo que la sociedad mexicana esté compuesta por personas de culturas diferentes.
Desempleo y discriminación, principales problemas de los migrantes
La Enadis 2010 dirigió parte de su cuestionario a personas migrantes. Aunque el tamaño de la muestra no permite generalizar la información a nivel nacional, sí arroja información valiosa para conocer la percepción de ese grupo de población y los problemas que enfrentan a su llegada a México. Desempleo, discriminación e inseguridad son las tres dificultades más grandes que los migrantes perciben para todos los extranjeros que se han quedado en México. Le siguen la falta de documentos, el abuso de autoridad y la violación a sus derechos. La percepción, sin embargo, cambia cuando la pregunta se refiere a las dificultades que los migrantes enfrentan solos. Si bien el desempleo permanece como la dificultad principal, con 38.9% de las respuestas; la inseguridad pasa a segundo lugar con sólo un punto menos. La falta de documentación se desploma, pues sólo 7.4% de los migrantes lo considera un problema.
Sobre sus derechos, tres de cada 10 migrantes no está de acuerdo ni en desacuerdo con la idea de que en México se respetan; casi la mitad de los migrantes entrevistados cree que no reciben ayuda de la sociedad, porque existe un desconocimiento de sus problemas. “Cualesquiera que sean los motivos, la condición de la migración o el país de origen (…) no son razones válidas para hacer a un lado su calidad de personas sujetas de derechos”, afirma el presidente de Conapred, Ricardo Bucio, sobre los resultados de la encuesta. “Ser conscientes de ello es un paso fundamental e irrenunciable para avanzar hacia una sociedad inclusiva, diversa, dialogante y multicultural”.
La encuesta, además, será útil en la “búsqueda de medidas que incluyen y brinden condiciones de ejercicio de derechos sin que la calidad de migrantes sea impedimento”, añade Bucio. “A través de su análisis (podemos) orientar la construcción de estrategias integrales que garanticen la igualdad real de oportunidades para conformar una sociedad más democrática”.

Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa AC
Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova AC.
Enlace, Comunicación y Capacitación, AC
Iniciativas para la Identidad y la Inclusión AC
Melel Xojobal AC
Voces Mesoamericanas. Acción con Pueblos Migrantes
Amnistía Internacional México
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas
Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez AC
Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humano